En innumerable ocasiones hemos mencionado el mal o fraudulento uso que se hace de las tarjetas de aparcamiento para personas con movilidad reducida (PMR). Y es que el uso de estas personas va dirigido a aquellas personas con discapacidad o movilidad física a los que se les reserva una serie de plazas de aparcamiento en centro comerciales, estadios de fútbol, en la vía o cualquier parking con el fin de que ayudarles en materia de accesibilidad. Dichas plazas se caracterizan por ser más amplias y estar bien situadas.

 

Desde la Policía Local de Elche han lanzado un Twitter un mensaje claro para evitar «confusiones» en los aparcamientos para personas con movilidad reducida (PMR). En este caso, señalan que para hacer uso de la tarjeta de aparcamiento PMR, esta debe de ser original, para la que no son válidas fotocopias o reproducciones de la misma.

«Hoy trataremos de abordar una de las «confusiones» más extrañas que encontramos en la calle: en las plazas reservadas para Personas con Movilidad Reducida hace falta TARJETA, no JETA», recoge el Tweet de Policía Local de Elche.

Finalmente, concluye señalando que «la autorización PMR utilizada debe ser original, no son válidas fotocopias o reproducciones».

 

https://twitter.com/policiaelche/status/1614532972106891265?s=20&t=1_3oFbNFTLs3WGxF8Kd6aw

¿Quién puede solicitar la tarjeta PMR?

Recientemente, desde el Gobierno de Navarra elaboraron un listado con las personas que pueden solicitar la tarjeta de aparcamiento, e incluye a las personas que:

  • Utilicen necesariamente silla de ruedas
  • Utilicen dos bastones para andar
  • Presenten conductas agresivas o de difícil control, a causa de deficiencias psíquicas que dificultan la utilización de medios normalizados de transporte
  • Aquellas que tengan como mínimo 7 puntos en el baremo de movilidad reducida

Además, también las pueden pedir aquellas personas que muestren en el ojo con mayor agudeza visual una visión igual o inferior al 0,1 con corrección, o un campo visual reducido a 10 grados menos.

Por otro lado, pueden solicitar las tarjetas provisionales aquellas personas que presenten movilidad reducida. Aunque esta no haya sido dictaminada oficialmente, por causa de una enfermedad o patología de extrema gravedad que suponga fehacientemente una reducción sustancial de la esperanza de vida y que no le permita tramitar en tiempo la solicitud ordinaria de la tarjeta de estacionamiento.